Como viene siendo de costumbre, este curso escolar, hemos celebrado los cumpleaños con una lluvia de piropos.
La persona que cumple años elige el escenario en el que recibir los piropos, así como si quiere o no subirse a la silla.
Compañeros y compañeras le piropean y el cumpleañero o la cumpleañera también expresa en voz alta lo que más le gusta de sí mismo y misma.
La persona delegada del día es la responsable de dar el turno de palabra.
Quien modera atiende a las expresiones: el mejor, siempre, todo, nunca, nada,…
El objetivo es recibir el cariño y conocer mis fortalezas a través de los demás y de mi mismo.


